Soñar es gratis

Las vacaciones siempre son un pequeño oasis en la rutina. Leyendo opiniones sobre si la gente volvería a su trabajo si le tocase la lotería, tengo que posicionarme entre los que encuentra que la ociosidad está bien, pero en un grado intermedio. Ya lo he dicho otras veces, un premio de la lotería me permitiría montar mi propia librería, abocada, seguramente, al fracaso comercial más absoluto. O quizás no. Si quitamos toda la parte de gestión económica, de la que no tengo ni idea, ni logística, queda la parte creativa. Creo que no tendría mal ojo para saber escoger novelas, ensayos, que pudieran interesar a la gente. Pero claro, si lo que quieres es sacarla adelante con unos buenos beneficios, te ves obligado a vender a Follet. Y yo me negaría. Creo que tomar por axioma que no vendería ningún libro que yo no estuviese dispuesta a leer sería un error comercial, un suicidio económico. Me gustó leer el otro día a Eduardo Mendoza, escritor al que respeto, diciendo cosas como esta: “soy muy dejado, no me daban premios y no me importaba”. Al final, ¿para qué escribimos, para quien escribimos? ¿Nuestro ego se ve acariciado cuando escribimos algo de lo que estamos orgulloso pero es incapaz de ver la luz, de ser reconocido? Casi todos los escritores reconocen la “necesidad” de escribir. Y casi todos, y esto es una idea personal mía, son grandes tímidos, a pesar de que pueda parecer lo contrario, como luego confirma Eduardo Mendoza al final de su entrevista.

Tengo unas amigas que desde hace un par de años tienen una idea en la cabeza, y es la de montar un espacio donde se conjugue la literatura, el arte, y el diseño. Una de mis amigas es diseñadora industrial, y creo que hace un trabajo fantástico. Ha diseñado desde logos para agua mineral de lujo hasta todo el interiorismo de una Almazara destinada a museo. La otra es la pintora. Y las otras dos, son economistas, en estos momentos, embarcadas en la gestión económica de la expo. La idea es buena, un lugar donde mezclar una sección de librería, otra de venta de artículos de diseño, y pinturas y muebles restaurados. Creo que nada nos impide hacerlo, excepto el miedo. Quizás no sería tan difícil alquilar un local, decorarlo, e intentar empezar en una ciudad que en principio no parece muy proclive a los experimentos, pero que creo firmemente que los necesita. En lo que coincidimos todas es en lo poco románticos que son nuestros trabajos actuales. Y no es que el trabajo tenga que ser una fuente constante de romanticismo, pero a veces la falta de creatividad me mata. Hay gente que es feliz apretando tornillos en una cadena de montaje, sin tener que tomar decisiones, repitiendo una y otra vez un giro de mano a la izquierda o derecha. Hasta el trabajo más creativo, a veces se vuelve rutinario. La pintora pinta por encargo y la diseñadora ve límites impuestos a su creatividad por una jefa incompetente y envidiosa. Y eso también las mata. La oposición aprobada me ha dado estabilidad económica, así que podría arriesgarme a intentar que nos concediesen un préstamo para intentar comenzar lo que mi amiga Marta llama “nuestra locura”. Y sí, es una locura porque creo que en el fondo todas sabemos que no es más que un sueño, que alimentamos de vez en cuando con ideas descabelladas sobre instalar en nuestro multiespaciocultural una pequeña cocina en la que preparar pequeñas tapas y postres, y café, para ofrecer a los visitantes. La imaginación se desborda, pero ocurre como en la literatura, que luego piensas que todo está inventado, y que es muy difícil encontrar el truco que haga que la gente decida traspasar el umbral y no se sienta intimidada en un lugar así, en el que te tratan por tu nombre de pila y te ofrecen café nada más pisar ese enorme felpudo que hay a la entrada. Pero como soñar es gratis, seguiremos soñando. Mientras tanto, me conformo con visitar proximamente el Artium, el Museo de Arte Vasco Contemporáneo, y su exposición “Adquisiciones recientes”.

Anuncios

~ por mismanitasdevelcro en marzo 27, 2008.

6 comentarios to “Soñar es gratis”

  1. A mi la idea no me parece mal en absouluto. El único inconveniente es que hay demasiada gente involucrada, y hoy en día en que los negocios de “pequeña burguesía” no pronostican una vida acomodada sí que supone un riesgo. Riesgo de sostenibilidad económica, que puede salvarse si cada inversor comprende y asume su parcela en relación con quién realmente esté allí cada día, y de dirección.

  2. Interesante idea la de ese espacio, pero asegúrate de poenrlo en algún lugar con alta concentración de gafapastas. En cualquier caso, creo que en algún momento es necesario tirars a la piscina, (aunque haya que mirar el nivel antes).

    La última vez que estuvimos en el Arium me lo pasé bastante bien. El arte Contemporáneo, con audiguía, es siempre divertido.

  3. Entonces parece recomendable, ¿no? Me fastidia sobremanera que Zaragoza no cuente con un Museo de Arte Moderno o Contemporáneo. Porque excepto honrosas excepciones de alguna galería, es casi imposible ver una exposición de arte decente en esta ciudad. Creo que uno de los barómetros para medir el grado de avance de una ciudad son este tipo de espacios. Vitoria por lo que recuerdo era más bien, hace algunos años, “clásica”, y parece que el espacio funciona bien.

  4. Es curioso (¿telepatía?) que últimamente ande con ideas semejantes a “vuestra locura” en la cabeza y me falte sólo un empujoncito para empezar a considerar la idea absolutamente en serio. Me falta la estabilidad económica y alguna socia solvente y con más empuje. Sólo eso me falta.

    Pero ¿dónde? ¿Y cómo?

    Y habría que vender a Follet también, supongo, para no morirse de hambre. Y servir té y hacer tertulias y presentaciones, y exposiciones de artistas locales, proyecciones de cortos, muestras de cómics…

    Si quieres una socia sin solvencia ya sabes.

  5. Cuento contigo si un día se lleva adelante!

    Estoy segura de que aparte de los créditos esos para mujeres de más de 30 (¿o eran para menores de 30?)tienen que existir otras subvenciones, ¡algo!

    Y en cuanto a lo de gafapastas… pues me iré a la expo de Playmobil, como me dijo Thanatos! ahí tiene que haberlos seguro.
    Sé que involucrarse en un negocio con más gente es complicado, a pesar de la amistad. Pero creo que en cuanto al tema económico podría estar tranquila respecto a todos, otra cosa sería ver quien pringa más.

  6. Soy extremadamente pesimista en lo que se refiere a ideas para negocios, todo lo que sea innovar me parece arriesgado y dificil, es más, si todo el mundo fuera como yo no se habrían comercializado nunca los post-its, estoy segura.

    Cuando veo en ciudades grandes tiendas especifiquísimas, me parece increible que sobrevivan Ej Indio vegetariano en Barcelona, o peluquería londinense en la que tan solo te peinan estilo años 50.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: